Esclerosis Múltiple

¿Qué es la esclerosis múltiple?



La esclerosis múltiple, o EM, es una enfermedad del sistema nervioso central. El sistema nervioso central (SNC) incluye el cerebro y la médula espinal, que contienen unos tipos especiales de células llamadas neuronas diseñadas para enviar señales a todo el organismo. Estas señales pasan a través de unas fibras nerviosas llamadas axones, los cuales están protegidos por una vaina aislante compuesta de mielina.

Estas señales son responsables de muchas funciones, incluidas el equilibrio, la coordinación física, la vista y la memoria.

Algunas veces, a la EM se la define como enfermedad autoinmune. Esto se debe a que, en la EM, el sistema inmunitario confunde el tejido propio del organismo con un "intruso" y reacciona contra él. Estos ataques dañan el recubrimiento protector de la mielina que rodea a los axones y pueden crear parches de tejido cicatricial que reciben el nombre de esclerosis o lesiones. De hecho, el nombre de esclerosis múltiple en realidad significa "muchas cicatrices".

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¿Cómo afecta la EM al SNC?



Causas de la esclerosis múltiple

Todavía nos queda mucho por aprender sobre lo que desencadena el desarrollo de la EM. Hasta donde sabemos, no hay una única causa. Más bien parece que los genes y varios factores ambientales contribuyen al riesgo que tenemos de sufrir EM.

Estudios genealógicos han demostrado que los padres, los hermanos y hermanas y los hijos de personas con EM tienen más probabilidades de padecer EM. Esta asociación genealógica nos dice que la composición genética hace que algunas personas sean más susceptibles a la EM que otras, pero no es tan sencillo que un único gen provoque la enfermedad.

También parecen estar implicados ciertos factores ambientales. Uno de estos factores es un virus común llamado virus de Epstein-Barr o VEB. Es importante recordar que la mayoría de las personas que contraen una infección por el VEB siguen estando sanas. No obstante, sí parece haber una conexión, ya que más del 99% de las personas con EM se han infectado con el VEB en algún momento, y se ha detectado el VEB en lesiones de esclerosis múltiple en el SNC.

Fumar también puede ser un factor de riesgo de presentar EM. En un estudio reciente se demostró que las personas que habían fumado tenían un riesgo aproximadamente 50% más alto de desarrollar EM que aquellas que no habían fumado nunca. En estudios anteriores se demostró, asimismo, que cuanto más se fuma, mayor es el riesgo de desarrollar la enfermedad.

El lugar del mundo en donde se vive también influye mucho en la probabilidad de padecer EM. En términos generales, cuanto más lejos se está del ecuador (latitud creciente), mayor será el riesgo de desarrollar la enfermedad. Recientemente, se han relacionado niveles bajos de vitamina D con el desarrollo de la EM, lo que podría ayudar a explicar este efecto geográfico.



Población de riesgo

Cualquier persona puede desarrollar EM, que es la enfermedad del SNC más común en adultos jóvenes.

Se calcula que la EM afecta a más de dos millones de personas alrededor del mundo.

Se cree que el riesgo de contraer EM es de 1 entre 1.000 en la población general, y aumenta de 20 a 40 por 1.000 si un familiar cercano como un progenitor, hermano o hermana, tiene EM.

La EM es alrededor de tres veces más común en mujeres, y los síntomas generalmente se hacen evidentes en algún momento entre los 18 y los 45 años. El lugar donde viven las personas también afecta a su riesgo de sufrir EM. Es más frecuente en zonas habitadas por personas del Norte de Europa, menos frecuente en las poblaciones de África y América Central, y prácticamente insólito en China.



Tipos de esclerosis múltiple

Las personas con EM normalmente presentan una de las cuatro evoluciones de la enfermedad. ¿Qué es el síndrome clínico aislado?



¿Qué es el síndrome clínico aislado?

También conocido como SCA (o CIS en inglés). El síndrome clínico aislado es un primer episodio clínico producido por el daño a la mielina, que se prolonga durante al menos 24 horas. Por ejemplo, una persona puede expresar un problema de visión y se le podría diagnosticar una neuritis óptica provocada por una única lesión.

A las personas con SCA no se les puede diagnosticar EM, ya que pueden no cumplir criterios diagnósticos suficientes y podrían desarrollar o no EM. Algunas personas que padecen SCA comienzan terapia inmediatamente, mientras que otras esperan, de acuerdo con lo comentado con sus neurólogos. No existe una respuesta correcta o errónea, ya que cada caso es diferente.



Síntomas comunes de la EM

La EM afecta a cada persona de forma diferente. Debido a que la EM puede afectar a diferentes funciones del cerebro, las personas sufren una amplia variedad de síntomas.

Pero existen algunos signos comunes de la EM, la mayoría de los cuales afectan al equilibrio, la visión, la memoria, el movimiento o la función sexual, lo que incluye:
Fatiga / cansancio - sentirse cansado, sin demasiada energía es una queja frecuente de las personas con EM.
Entumecimiento - muchas personas describen sensación de entumecimiento u hormigueo en partes del cuerpo.
Problemas de equilibrio - la pérdida de equilibrio es un síntoma temprano común de la EM.
Dolor crónico - más de la mitad de las personas con EM presentan algún tipo de dolor.
Dificultad para andar - los problemas de movilidad son uno de los síntomas más comunes de la EM.
Espasticidad - a veces los músculos se tensarán o se producirán espasmos, lo que dificultará mover la extremidad afectada y causará dolor.
Depresión - el estrés de hacer frente a una enfermedad como la EM a menudo puede inducir a una depresión. La depresión es una enfermedad grave, por lo que es importante que las personas con EM que presenten depresión hablen con su médico.
Problemas sexuales - la lesión nerviosa provocada por la EM en ocasiones puede afectar a la función sexual de la persona.
Incontinencia - la EM interfiere en el funcionamiento de la vejiga, lo que puede dar lugar a una variedad de síntomas que van desde una leve necesidad urgente de orinar hasta la incontinencia.

Una de las razones por las que la EM es una enfermedad tan confusa y frustrante es que no siempre es fácil de diagnosticar y no todas las personas muestran los mismos síntomas. Algunas personas tienen muchos síntomas, mientras que otras tienen pocos; algunas personas tienen síntomas leves, mientras que, en otros, estos pueden ser más graves; en algunas personas, los síntomas pueden presentarse y desaparecer, mientras que en otros casos los síntomas pueden perdurar.



Brotes y progresión

La EM se caracteriza por ataques repetidos de los síntomas del sistema nervioso que reflejan la inflamación dentro del SNC. A estos ataques generalmente se les llaman brotes o recidivas. Los síntomas de las recidivas varían de persona a persona.

Síntomas frecuentes de las recidivas:
• Problemas al andar
• Entumecimiento
• Problemas de visión
• Desequilibrio

Aunque los síntomas de una recidiva pueden desaparecer por completo, en algunos casos permanecen, al menos parcialmente, después de que haya finalizado la recidiva. A esta forma de enfermedad se le llama EM remitente recurrente (EMRR).

En algunos casos, las personas con EM remitente recurrente se dan cuenta de que sus síntomas aumentan gradualmente entre las recidivas. Cuando esto ocurre, se dice que estas personas presentan un cambio a otra forma de EM (EM secundaria progresiva).



Diagnóstico

No hay una sola prueba o síntoma que pueda determinar si se tiene o no EM. Dado que muchos de los síntomas de la EM también se encuentran en otras enfermedades, confirmar un diagnóstico a menudo es un proceso que consiste en descartar primero otras posibilidades.

Si tu médico cree que la EM puede ser la causa de tus síntomas, él o ella te derivará a un neurólogo. Por lo general, tu neurólogo hará un diagnóstico basado en preguntas exhaustivas sobre sus síntomas y su salud general, así como en los resultados de varias pruebas. Estas pueden incluir:

• Una exploración neurológica. Se trata de una exploración física para comprobar tus movimientos, coordinación y equilibrio; tu función mental, emocional y de lenguaje, y tu vista y otras habilidades sensoriales.
• Una resonancia magnítica (RM). Se trata de un tipo de prueba que utiliza campos magnéticos para realizar una imagen de tu cerebro y médula espinal. En aproximadamente el 95% de las personas con EM confirmada se observan lesiones en el recubrimiento de los nervios (mielina), con áreas de cicatrización o inflamación.
• Pruebas de potencial visual evocado (PVE). Estas pruebas utilizan pequeños electrodos que se colocan en tu cuero cabelludo para medir tus reacciones a diferentes tipos de estimulación, como luces intermitentes, patrones de movimiento y chasquidos. Si se produce un retraso en tu tiempo de reacción, es posible que haya cicatrices a lo largo de tus vías nerviosas, cuya posible causa sea la EM.
• Una punción lumbar. Se realiza una punción lumbar para obtener una muestra del líquido que recubre su cerebro y médula espinal con el fin de comprobar si hay marcadores que apoyan un diagnóstico de EM.

Para una persona que vive con EM, o para una persona a la que todavía no se le ha diagnosticado pero que presenta síntomas, es importante que se le diagnostique lo antes posible. Existen estudios que demuestran que el diagnóstico temprano y el tratamiento al primer signo de EM pueden ayudar a mantener a raya los síntomas de la EM, a retrasar la progresión de la discapacidad y a reducir la tasa de recidivas.



Tratamiento no farmacológico

Además del tratamiento farmacológico, existe una gran variedad de terapias complementarias que pueden ser beneficiosas tanto desde el punto de vista físico como psicológico para el tratamiento de la esclerosis múltiple y, de forma general, suponen una mejora en la calidad de vida de la persona afectada. Por ejemplo, para los síntomas que afectan a la musculatura, como la espasticidad, la debilidad o la fatiga muscular, realizar ejercicio físico y sesiones de fisioterapia puede resultar muy beneficioso para prevenir la pérdida de movilidad. Del mismo modo, mediante terapia ocupacional, el paciente puede aprender a desenvolverse en las actividades diarias, como lavarse o vestirse, con la mayor autonomía posible en función de su grado de afectación.

En el plano cognitivo, para intentar compensar los problemas de memoria o de concentración que pueden aparecer a lo largo de la enfermedad, hay una gran variedad de terapias a realizar con especialistas del campo de la neuropsicología. De la misma forma, los trastornos del habla y la deglución pueden tratarse con la ayuda de un logopeda.

También es recomendable seguir una dieta equilibrada, con alimentos bajos en grasas saturadas y grandes cantidades de fruta fresca, verduras y fibra, con el fin de prevenir el estreñimiento y evitar alimentos que contribuyan al sobrepeso, ya que ambos factores son especialmente perjudiciales para una persona con esclerosis múltiple.

Paralelamente, es muy importante tener en cuenta el estado emocional de la persona con esclerosis múltiple. Los continuos cambios de la enfermedad pueden suponer un reto para el día a día del paciente y para su entorno, repercutiendo negativamente en el estado anímico de todos los implicados. Por este motivo, las terapias de apoyo psicológico tanto individuales como con la familia son muy útiles para afrontar la enfermedad de la mejor manera posible.

En cuanto a nuevos tratamientos, la terapia con células madre podría convertirse en una nueva alternativa, aunque de momento el uso de células madre en la esclerosis múltiple se encuentra en fase experimental. Aun así, por la capacidad de regeneración y diferenciación que presentan estas células, se postulan como una futura terapia que permita no solo reparar las lesiones que produce la enfermedad sino también prevenirla.



Mitos sobre la esclerosis múltiple

A menudo la esclerosis múltiple tiene una imagen distorsionada, y para muchas personas solo el nombre les sugiere una persona completamente discapacitada y en silla de ruedas. La verdad es que la EM es una enfermedad controlable y muchas personas con EM llevan vidas activas y satisfactorias.

A continuación, te presentamos algunos conceptos equivocados que existen sobre la EM y también datos que te proporcionarán información y una mayor sensación de control de la enfermedad.

El mito: no existe cura para la EM, por lo que no se puede hacer nada.
El mito: nunca volverá a ser capaz de trabajar o de realizar mis actividades habituales.
El mito: ya que la EM se puede desarrollar lentamente, puedo esperar a comenzar la medicación.
El mito: tener un brote significa que mi medicación no está funcionando.
El mito: la EM es mortal.
El mito: tuve una infección y fue definitivamente eso lo que desencadenó mi EM.



Preguntas Frecuentes

¿Qué tan común es la EM?
Se cree que la esclerosis múltiple afecta a más de dos millones de personas de todo el mundo, y el riesgo de contraer EM es de aproximadamente 1 entre 1.000 en la población general.

¿Se puede curar la EM?
Actualmente no existe ninguna cura para la EM, pero algunos de los tratamientos actuales pueden hacer más que tratar los síntomas de la EM: pueden reducir el número de recidivas y también retardar la evolución de la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de la EM?
La EM afecta a cada uno de forma diferente, y los síntomas pueden aparecer y desaparecer con el tiempo. Algunos de los síntomas más comunes son: entumecimiento, problemas de equilibrio, discurso incoherente, problemas de vejiga (incontinencia), problemas intestinales, dificultades cognitivas, depresión, fatiga, visión borrosa y mareos.

¿Qué es una recidiva?
También conocida como "brote" o "ataque", una recidiva es cuando se produce un empeoramiento de los síntomas de una persona, o cuando aparecen nuevos síntomas. Aunque las recidivas son transitorias, algunas veces dejan tras de sí nuevos síntomas o discapacidad que son permanentes.

¿Pueden practicar deporte las personas con EM?
Muchas personas con EM continúan con sus actividades físicas y practicando deporte después de su diagnóstico. Con el tiempo, los efectos de la EM pueden afectar a la coordinación, pero mientras se conozcan sus límites, una persona con EM puede beneficiarse de la actividad física como cualquier otra persona. Una consideración especial que deben tener en cuenta las personas con EM es saber que sus síntomas de EM pueden empeorar debido a la exposición al sol y al calor. Este efecto es transitorio y reversible, pero siempre es una buena idea tener cuidado con el sol y mantenerse fresco.

¿Pueden tener hijos las personas con EM?
Sí, muchas mujeres con EM deciden iniciar una familia. Sin embargo, es importante que hables con tu médico, ya que ciertas medicaciones no son recomendables si estás embarazada o tienes previsto quedarte en estado.

¿Es contagiosa la EM?
No, la EM no puede transmitirse de una persona a otra. En lugar de eso, es causada por una combinación de los genes de una persona y ciertos factores en su entorno.

¿Qué es una neuritis óptica?
La neuritis óptica es una inflamación de uno de los nervios de su ojo. Suele ser doloroso y puede provocar visión borrosa, o pérdida de visión en el ojo afectado. Suele ser el primer síntoma que experimenta una persona con EM. Normalmente, la visión recupera su estado normal por sí solo después de 8 o 10 semanas.



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